En ocasiones me gusta contar historias. Algunas describen con total certeza un recuerdo, una vivencia o un aspecto que me marcó. Otras simplemente no son más que relatos inventados de los que he disfrutado imaginando. La diferencia entre lo real y lo que no lo es, lo dejo en manos de cada persona que decida pasarse por mi rincón de los recuerdos.